El binomio madrileño, formado por el piloto Alberto Monarri y su copiloto Borja Rozada, firma una gran actuación en una de las citas más complicadas de la temporada.

El Desafío Peugeot Nacional 2008 llegaba a su ecuador este fin de semana con la cita estrella de la temporada, el 45o Rally Príncipe de Asturias, puntuable para el Campeonato de España de Rallys y también para el novedoso campeonato internacional IRC (Intercontinental Rally Challenge) promovido por la cadena de televisión Eurosport. El equipo compuesto por Alberto Monarri y su copiloto Borja Rozada aterrizó en Oviedo con la moral al máximo después de su gran actuación en la última carrera del certamen, el Rally Rías Baixas, donde consiguió una importante victoria en la monomarca del león.

Una de las características que hacen especiales las carreras que se disputan en el norte de la península es su irregular climatología y a esta edición del Rally Príncipe de Asturias no le ha faltado la lluvia. Desde el pasado jueves, el agua hizo acto de presencia en la jornada del shakedown y no dio tregua a los pilotos hasta el segundo día de competición.

El rally se inició en la jornada del viernes bajo un cielo encapotado con intermitentes lluvias y se disputó sobre un total de 9 especiales cronometradas, repartidas en 4 tramos diferentes. En la primera especial, la de Muñó-Munco de 7,85 Kms., Alberto Monarri y Borja Rozada dieron el primer golpe de efecto a sus rivales, apuntándose el mejor tiempo sobre un más que delicado asfalto. El equipo madrileño mantuvo las riendas de la clasificación general hasta el inicio del cuarto tramo del día, donde cedió 11 segundos y se quedó a poco más de 8 segundos del cabeza de carrera. A partir de ahí y hasta el final del día, Monarri fue el único piloto que consiguió seguir el ritmo del líder de la clasificación, marcando incluso su segundo scratch en la octava cronometrada y terminando la jornada a 42 segundos del mandatario de la general.

Al día siguiente, a los pilotos les esperaban un total de 6 especiales cronometradas repartidas en 3 tramos diferentes, esta vez sobre un terreno seco aunque con algunas zonas muy húmedas y resbaladizas. La estrategia de Alberto Monarri para el domingo no era otra que mantener la distancia con el tercer clasificado, puesto que intentar dar caza al líder suponía tomar unos riesgos innecesarios que podían hacer acabar al equipo con un cero en el casillero. Tras la disputa de las 6 últimas especiales cronometradas, Monarri-Rozada mantuvieron finalmente la segunda posición de la general; al mismo tiempo que se anotaban el scratch en las dos especiales más largas del domingo, La Nueva–La Invernal de 20,54 Kms.

Tras bajar del podio en la ciudad de Oviedo, el piloto madrileño declaraba que

ha sido un rally largo y duro. El viernes acertamos con la elección de los neumáticos y no cometimos ningún error de pilotaje, pero aún y así no pudimos dar caza al líder que nos iba arañando segundos en cada tramo. Hoy no nos quedaba más que administrar nuestra ventaja con el tercer clasificado y esperar a que acabara el rally. El resultado final es muy positivo de cara a nuestros intereses en la general del campeonato y esto hace que sigamos con la moral a tope”.