El mejor clasificado de los Mitsubishi preparados por RMC que compitieron en Cabanas fue el del canario Yeray Lemes, copilotado en este rallye por el catalán Oriol Juliá. El joven piloto canario volvió a dar muestras de su talento en un terreno totalmente nuevo para él y muy distinto de los tramos de tierra en los que está más habituado a competir. Aun así, Yeray plantó cara hasta el final al piloto local Amador Vidal, que finalmente impuso tanto su indudable rapidez como su superior conocimiento del terreno respecto a Lemes, que con este segundo puesto confirmó la consecución del subcampeonato de España de Rallyes sobre tierra, un resultado fantástico en su primera temporada completa en el certamen.
El podio scratch lo completó otro equipo inscrito por RMC, el formado por Dani Solá y Oscar Sánchez, a los que un pinchazo en los compases iniciales de la prueba, cuando lideraban la general luego de las tres primeras especiales, impidió estar también en la lucha por la victoria hasta el final del rallye, como hubiese estado perfectamente a su alcance a la vista de los cronos marcados a lo largo del día.
Los tres siguientes coches del preparador leonés en la clasificación fueron tres EVO IX del Producción Rally Racing, con los equipos Martí-Sánchez, Márquez-Goñi y Muñiz-Blanco que coparon de forma espectacular el grupo N, terminando además en los puestos quinto, sexto y octavo de la general absoluta en una nueva muestra de la competitividad de estos vehículos, menos evolucionados por reglamento pero tremendamente eficaces.
El sexto Mitsubishi de RMC entre los diez mejores scratch fue el de Nacho Gabari, al que acompañaba en este rallye el experimentado copiloto asturiano Alex Noriega. Gabari-Noriega se clasificaron décimos tras superar los doce tramos que componían el complicado recorrido. Dos puestos tras ellos completó también el rallye el joven gallego Antonio Pérez Orozco, copilotado por Enrique Naranjo. Orzoco continúa su aprendizaje al volante del EVO de producción con vistas a la próxima temporada, y finalizar un rallye como esté, en el que muchos pilotos más expertos acabaron cayendo en sus numerosas trampas, ha sido una valiosísima experiencia.
Y es que el rallye de tierra de Cabanas respondió a lo que se esperaba en cuanto a dureza de recorrido y dificultad de los tramos, lo que da aun más mérito a la nueva demostración de fiabilidad de los Mitsubishi de RMC, que presentaba diez coches en salida, de los cuales siete alcanzaban la meta, con un único abandono por avería, el de Cabanela (primer problema mecánico de un EVO IX Producción de RMC en más de 60 participaciones), mientras que los otros dos retirados, Jensen y Aguado, lo hacían víctimas de los numerosos toques que diezmaban la participación en el rallye gallego.

Domingo