La subida Ubrique marcaba el inicio del campeonato de España de montaña. Pedro Roca llegaba a esta prueba como vigente campeón de la Copa CM, y por tanto máximo favorito a la victoria. Sin embargo el comportamiento del nuevo vehículo de Silver, que estrenaría en esta ocasión, era toda una incógnita antes de la prueba, al no haber podido realizar test de puesta a punto.